REVALORIZANDO COMUNIDADES Y TERRITORIOS

Los mercados campesinos como estrategia comunitaria para la seguridad y soberanía alimentaria en Alta Verapaz

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Mujeres indígenas ofreciendo productos en mercado campesino de Chisec, Guatemala

 

El departamento de Alta Verapaz en Guatemala es un territorio predominantemente rural, donde el 90% de su población es indígena del Pueblo Q´ueqchí. En este departamento se registran cifras alarmantes: el 60% de los hogares rurales experimentan inseguridad alimentaria. En el primer año de la pandemia, 6 de cada 10 hogares que viven de la agricultura tuvieron pérdidas significativas en sus ingresos (RIMISP, 2022).

Las Autoridades Ancestrales y organizaciones campesinas de Alta Verapaz están generando respuestas para enfrentar diferentes problemáticas, a la vez que trabajan constantemente por conservar y fortalecer su cultura e identidad.

APROBA-SANK es una de estas organizaciones. Su trabajo se enfoca en la revalorización de las tierras agrícolas de las comunidades Quekchí, promoviendo la diversificación de cultivos y los mercados campesinos para garantizar la alimentación y la generación de ingresos de las familias. Estas acciones están acompañadas por procesos de fortalecimiento organizativo y procesos legales para el registro comunitario de tierras.

APROBA-SANK se formó en el año 2000 con el objetivo inicial de apoyar a las juventudes rurales de Chisec, unos de los municipios de Alta Verapaz. Dentro de sus primeras iniciativas se encuentra el lanzamiento de un programa de becas que permitió a varios jóvenes continuar con su formación académica. Los jóvenes beneficiados con este esfuerzo se insertaron al mundo laboral en diversos sectores, algunos en municipalidades, pero otros se decantaron por oportunidades dentro de las empresas de palma aceitera.

La expansión de palma aceitera en Alta Verapaz está vinculada con el despojo violento de tierras y la degradación ambiental, dinámicas que amenazan la gobernanza territorial y profundizan las condiciones de vulnerabilidad de comunidades campesinas e indígenas que se dedican a la agricultura familiar.

Las pocas oportunidades laborales que empujaban a los jóvenes a trabajar con las empresas de palma evidenciaron la necesidad de un cambio de enfoque, es así como Sank reorienta su programa de becas para fortalecer la agricultura campesina, con prácticas que recuperan saberes ancestrales y facilitan el consumo de productos locales saludables.

El surgimiento de los mercados campesinos

En 2005 Sank crea la Escuela Campesina, un espacio de intercambio de saberes y conocimiento que a partir de diversos módulos aborda temáticas como la identidad indígena, las fases de los cultivos, la cosmovisión maya, el contexto político histórico y los actuales medios de vida y formas de consumo de las comunidades indígenas y campesinas.

 



Se dice que los indígenas son pobres, pero nosotros tenemos la tierra. Lo que necesitamos es el conocimiento para saber cómo trabajarla y para convertirla en un medio de vida sostenible que garantice un ingreso para nuestras familias”.

Ernesto Tzi, APROBA-Sank


 

Las enseñanzas de la escuela permiten a las familias desarrollar parcelas diversificadas, en donde el intercambio de conocimientos motiva el aprendizaje colectivo sobre cómo cultivar. Bajo la dinámica del “intercambio de mano” se siembran diferentes semillas en las parcelas de ocho a diez familias y todos colaboran trabajando cada una de las parcelas.

La primera edición de la Escuela Campesina concluye en 2006 con un concurso, como una forma de incentivar la agricultura diversificada y libre de químicos. Los criterios de evaluación contemplaban las condiciones de la parcela, la diversificación de cultivos locales, la cantidad y tipo de árboles y el uso de abono, insecticidas y plaguicidas orgánicos.

Además de otorgar un incentivo económico como reconocimiento a las personas participantes del concurso, se realizó también la primera feria campesina. Esta actividad fue muy importante para la transformación y fortalecimiento de la agricultura familiar en Alta Verapaz, pues dio paso a la conformación de la primera red de agricultores y agricultoras campesinas. La feria demostró la rentabilidad de sus productos y a raíz de este logro, se inició un trabajo de incidencia con la municipalidad para contar con un espacio que funcionara como mercado campesino.



“Si traemos venta, no creemos que la gente lo compre nos decían. Decidimos arriesgarnos y empezamos a montar la feria como a las 4 de la madrugada. A las 10 de la mañana ya se habían vendido todos los productos”.

Erwin Molina, APROBA-Sank


 

El rol de las mujeres indígenas

Reconociendo las dinámicas familiares sobre la disposición de la tierra y los recursos económicos de las familias campesinas, se decide empoderar a quienes históricamente han manejado parcelas diversificadas: las mujeres indígenas. Desde el año 2019 la escuela, las ferias y los mercados campesinos se enfocan en el fortalecimiento de capacidades de las mujeres indígenas.

Para ellas esto significó un proceso en el que adquirieron confianza para asumir un rol importante en el sustento de sus familias y que a la vez ofrece opciones saludables y accesibles para sus comunidades. La comercialización de productos que provienen de sus parcelas se ha convertido en un ingreso familiar, en el que ahora se involucran más miembros: esposos, hijos, hermanos, etc.

Acciones de incidencia para el desarrollo comunitario

Velar por la permanencia del mercado campesino es una lucha constante. Las redes de agricultoras y agricultores campesinos y las Autoridades Ancestrales de los municipios de Alta Verapaz, han tenido que negociar con diferentes administraciones municipales para contar con un espacio que permita el desarrollo de los mercados campesinos.

Como parte de una serie de acciones de incidencia y en el marco de las próximas elecciones a celebrarse el 25 de junio en Guatemala, se llevaron a cabo dos foros con candidatos a alcalde en los municipios de Chisec y Raxruhá. Las Autoridades Ancestrales y la Red Aj Awinel de ambos municipios protagonizaron estos diálogos, en los que aspirantes al cargo público compartieron sus propuestas y las Autoridades Ancestrales plantearon un conjunto de demandas comunitarias, las cuales esperan sean retomadas por las nuevas administraciones.

La permanencia del Mercado Campesino, la garantía de espacios físicos y de participación para las organizaciones indígenas campesinas, la inclusión de mujeres y jóvenes en proyectos y programas municipales, y la protección de los recursos naturales son las principales demandas comunitarias presentadas en los foros, las cuales fueron construidas a partir de una serie de discusiones y acuerdos entre las diversas comunidades indígenas y campesinas de Chisec y Raxruhá.

Estas actividades de diálogo e incidencia han sido apoyadas por Sank, PRISMA y RIMISP, en el marco del proyecto “Siembra Desarrollo” financiado por el Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC, Canadá).